Padres

ANSIEDAD: del 8vo. a 24 meses:

La ansiedad por la separación se manifiesta por inquietud y llanto cuando el niño por alguna circunstancia es separado de los padres . Algunos niños gritan, patalean y tienen rabietas, se niegan a la separación de sus padres.

La ansiedad por separación es una emoción normal en niños entre alrededor de 8 meses y puede prolongarse hasta los 24 meses; si persiste después de este período, este niño requiere valoración por un profesional.

Por lo regular, se producen escenas dramáticas, con gemidos y discusiones desesperadas en el momento de la separación.

Generalmente, el adulto ve esta actitud como debilidad del bebé,  generando comentarios negativos hacia él.

NUESTRO DEBER ES RESPETAR Y ENTENDER ESTA FASE TRANSITORIA DEL BEBÉ, no merece de parte nuestra un comentario despectivo o rechazo hacia el bebé.

No podemos exigirle una actitud madura, la cual se logrará con los años, y esperar aceptación hacia nosotros, aunque seamos familiares; POR ETAPA PSICOLÓGICA NOS RECHAZA, no nos sintamos molestos, simplemente, mostremos RESPETO  a este momento. Esperar el tiempo prudente para lograr la aceptación. Tu también pasaste por esta etapa, solo que no te acuerdas.

En esta etapa el cerebro del niño, está generando sensores protectores para distinguir y diferenciar entre lo que es bueno y lo que le puede dañar. Son importantes sensores que le permitirán discernir entre el peligro y seguridad. El respeto a esta etapa, son los millones de consejos que te ahorrarás, porque ha madurado fiel y cabalmente.

Su corteza cerebral está madurando, corresponde a sus primeras experiencias del mundo circundante, tiene todo el derecho del mundo a lograr tener sus mejores sensores.

Compara, aún tu siendo adulto, si te colocamos en un sitio de peligro, no podemos burlarnos de tus temores. Es tu integridad la que está de por medio.

Por favor, NO LO HAGAS, por ejemplo, cuando tu Pediatra lo está revisando, el BEBÉ inicia llanto y rechazo de exploración. Es tan alto su llanto, y tu pretendiendo calmarlo, “no, no te oye”, él está afinando, perfeccionando y mejorando nuevos sensores, no lo distraigas, ni intentes mucho menos ponerle un celular enfrente con su caricatura preferida, éstos son solo distractores. Todo se reduce a dejarlo que el viva su propia experiencia a plenitud, él sabrá entender que su pediatra le ayuda y no lo lastima.

Termina el evento, y como de rayo se calla, y se queda tranquillo.

A medida que los bebés se desarrollan intelectual y emocionalmente, aprenden con rapidez a reconocer y apegarse a sus padres o a la persona que lo cuida. Según se fortalece este vínculo, los bebés a menudo se vuelven ansiosos o temerosos cuando los padres se marchan o aparecen personas desconocidas. Estos miedos son una parte normal del desarrollo infantil y deben resolverse con el tiempo.

¡Entender la etapa de ansiedad de 8 a 24 meses, es apoyar a nuestro bebé!

¡Respetemos esta etapa psicológica!

¡Como todo en la vida, se requiere tiempo, la corteza cerebral va madurando!

FEPENORO: Siempre con la familia.   

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